Economía
El alquiler del buque fantasma en Pdvsa: Quiénes, cómo y de cuánto fue el desfalco
El alquiler de un barco chatarra en 2010 para la explotación de gas costa afuera, como parte del Proyecto Mariscal Sucre de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), causó un daño patrimonial a la nación de al menos 1.175 millones 300 mil dólares.
Por esta trama, investigada por el Ministerio Público (MP), se dictaron órdenes de captura contra seis exdirectivos de Pdvsa involucrados en el alquiler del barco Petro Saudi Saturn, entre los que se encuentra Romer Antonio Valdez Prieto, en su condición de presidente de Pdvsa Servicios S.A. para la fecha de los hechos.
No dejes de leer: MP detiene a 10 funcionarios de Pdvsa por irregularidades
También tienen órdenes de captura Jesús Figueroa, Lioner Valdez, Adelso Molero, Elías Beltrán, directores de Pdvsa Servicios; y el secretario accidental de la Junta Directiva de la misma empresa, Rafael Rodríguez, por los delitos de peculado doloso propio, asociación para delinquir y evasión de proceso de licitación.
Las investigaciones sobre esas acciones penadas por la ley evidenciaron un entramado desvelado este martes por el fiscal general de la República, Tarek William Saab:
La embarcación, que tenía varias deficiencias, fue alquilada por un lapso de siete años, cuando los contratos de este tipo tienen un tiempo máximo de tres años, con una tasa diaria de 460.888,70 dólares. De acuerdo con los estándares en ese tipo de negocios, el monto más acorde a las condiciones del barco rondaba los 170.000 dólares por día.
En el mercado internacional mejores embarcaciones, recién construidas y de alta tecnología tenían una costo diario máximo de 350.000 dólares.
El monto total del contrato de alquiler por los siete años fue de 1.175 millones 300 mil dólares, que se pagarían así el barco no trabajara. Si el barco operaba, el monto total a cancelar alcanzaría los 1.302 millones 645 mil 900 dólares.
También puedes leer: Maduro hará limpieza en PDVSA
Una cláusula del contrato de alquiler obligaba a Pdvsa a pagar el 95% de la tasa diaria de la embarcación cuando esta estuviera inoperativa y el 100% cuando estuviera operativa.
Durante los siete años del acuerdo, el barco estuvo el 60% del tiempo sin funcionar.
El buque Petro Saudi Saturn fue contratado para la exploración de 18 yacimientos de gas, y sólo exploró cuatro.
Ante estas irregularidades, se libraron órdenes de aprehensión ante el Tribunal 10 de Control contra los involucrados y se va a pedir una experticia contable para determinar los daños totales causados al patrimonio de la nación con esta contratación irregular.
Tomado de AVN
Economía
Terremotos cambian el panorama económico de Venezuela: entre inflación y estancamiento
Terremotos cambian panorama económico de Venezuela. El doble terremoto que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio alteró las expectativas económicas que el país tenía para el cierre de 2026.
Antes de la emergencia, los pronósticos apuntaban a un año de mayor dinamismo, impulsado por el aumento de la producción petrolera, una mayor apertura de los mercados internacionales y la flexibilización parcial de algunas sanciones estadounidenses.
Pero el escenario cambió. Para Daniel Lahoud, economista e investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), la economía venezolana podría enfrentar ahora un período de estancamiento como consecuencia del esfuerzo financiero que exigirá la reconstrucción de las zonas afectadas.
“Probablemente en el año haya, en el mejor de los casos, un crecimiento cero del Producto Interno Bruto. Y en el peor, una caída que pudiera ser del dos o tres por ciento”, señala.
Terremotos cambian panorama económico de Venezuela: Del crecimiento esperado al desafío de reconstruir
Las estimaciones sobre el impacto económico de los terremotos varían considerablemente.
La Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) calculó que los daños podrían alcanzar los US$37.000 millones, una cifra equivalente a cerca de un tercio del Producto Interno Bruto venezolano.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), por su parte, ubicó las pérdidas económicas en alrededor de US$6.700 millones, entre 6% y 7% del PIB.
Lahoud considera que esos cálculos podrían estar sobredimensionados y estima que el costo real de la reconstrucción estaría más cerca de los US$4.000 millones.
“La cifra que estima la ONU luce exagerada. Un cálculo más honesto estaría por ese orden, que sería lo que el gobierno necesitaría para reconstruir las localidades afectadas”, afirma.
A su juicio, aunque el estado La Guaira fue una de las regiones más golpeadas, su peso económico no justificaría una pérdida equivalente a varios puntos del PIB nacional.
El petróleo evita un golpe mayor
Uno de los elementos que podría limitar el impacto económico del desastre es que la infraestructura petrolera no sufrió daños estructurales significativos.
La industria petrolera continúa siendo el principal motor de generación de ingresos externos para Venezuela y, según datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción venezolana cerró junio en alrededor de 1,07 millones de barriles diarios, sin cambios importantes frente al mes anterior.
Para Lahoud, esta situación permite que el país mantenga una fuente de ingresos mientras enfrenta la reconstrucción.
Sin embargo, advierte que el problema estará en la distribución de esos recursos: cuánto dinero podrá dirigirse a reparar viviendas, infraestructura y servicios sin afectar otros sectores de la economía.
La reconstrucción como oportunidad económica
Aunque el terremoto representa un golpe inmediato, el economista considera que la reconstrucción podría convertirse también en un factor de dinamización económica si se gestiona adecuadamente.
La reparación de viviendas, infraestructura pública y edificios privados podría impulsar sectores como construcción, materiales y servicios asociados.
Solo en La Guaira, una de las entidades más afectadas, al menos 158 edificios resultaron destruidos o severamente afectados. Según estimaciones de Anova Policy Research, sustituir o reconstruir esas estructuras podría requerir alrededor de US$2.370 millones.
Para Lahoud, la magnitud del desafío obliga a replantear el papel del Estado y abrir mayor espacio al sector privado.
“La mejor medida sería dejar la recuperación en manos de la empresa privada, para evitar que el gasto público siga aumentando”, sostiene.
El dilema del financiamiento
El economista considera que Venezuela necesitará recurrir a financiamiento internacional para afrontar la emergencia, aunque reconoce que la situación de la deuda externa limita esa posibilidad.
Actualmente, el país permanece en mora con buena parte de sus acreedores, lo que dificulta el acceso tradicional a los mercados financieros.
Lahoud estima que la deuda externa venezolana ronda los US$170.000 millones, incluyendo bonos, deuda flotante, compromisos con organismos multilaterales y otros pasivos.
Por ello, considera que cualquier plan de reconstrucción deberá ir acompañado de una estrategia para reorganizar las obligaciones financieras del país.
“La deuda no puede ser el primer problema que se atienda. Antes están los servicios públicos, la reconstrucción y la definición de una política económica”, concluye.
ACN/MAS/Finanzas Digital/El Ucabista
No deje de leer: Precio del dólar del 17 de julio por encima de 730 Bs
-
Deportes21 horas agoAtleta con TEA de Acefuc destaca con trabajo de grado de bachiller sobre Fútbol e Inteligencia Emocional
-
Deportes12 horas agoFrancia contra Inglaterra por un tercer lugar ¿no muy deseado?
-
Internacional20 horas agoTerremoto en México se siente en Guatemala y El Salvador
-
Internacional22 horas agoManipulación en elecciones en Venezuela, aseguró Trump tras desclasificar documentos de la CIA (+ video)


